El sufrimiento toca mis puertas como un extraño pidiéndome entrar, volviendo tan insistente como antes, la historia se vuelve a repetir, ya te conozco sufrimiento más de lo que crees, he vivido con esto desde pequeña, no tengo porqué no saber como actuar, ni como enfrentarte pero ¿hasta qué punto puedo llegar? ¿hasta que punto podemos llegar cuando nuestras alas son arrancadas de nuestro demacrado cuerpo?, yo ya he visto el dolor, he visto las lásgrimas que caen poco a poco de mis ojos, yo entiendo que pasa cuando alguien no quiere mirar nuestros rostros ¿acaso es tan fácil disculpar?, yo no sé si he tomado el camino correcto para salir del sufrimiento, pero sí me ha servido para olvidar, para disculpar, ya he tenido que pasar por este tipo de frustraciones por mucho tiempo ¿qué límite hay para todo esto?. Yo fui como un cuarto vacío, solo triste y muy oscuro, muchos quisieron que yo me acercara a su lado, que fuera una niña sociable, alegre, que no fuera amargada, como algunos me dicen, a veces sentí que me exigían demasiado ¿es que acaso es tan fácil cicatrizar las heridas, es tan fácil seguir como si nada hubiera pasado?, mi rostro cabisbajo deambulaba en grupos, quería acercarme más, pero me costó demasiado abrir parte de mi, muchas veces no fui aceptada, muchas veces no resultó, me molestaban, y lamentablemente me costó mucho sociabilizar. ¿Acaso alguien se ha preguntado porque he sido así?, ¿acaso alguien a parte de exigirme a tratado de ver más allá?, yo no quiero el día de mañana ser una carga para nadie, ni depender de nadie, yo quiero ser autosuficiente y que la gente no me mire como si fuera una niña que lo único que hace es llorar porque le quitaron sus juguetes. Es tan incomprensible en esta sociedad que alguien diga: Sí, yo sufro y estoy triste ¿acaso ellos se ponen en nuestros zapatos? no digo que la vida sea sólo de colores tristes, también veo la vida de colores, también puedo sonreír pero acaso ¿también no tengo derecho a sufrir?, todos en algún momento hemos tenido días tristes, pero siempre puede haber alguien que te haga sonreír.
Pero yo no entiendo, la extraña y a veces confusa relación que tenemos con nuestros cercanos, para mí, el respeto es una base fundamental en una relación interpersonal, cuando eso se pierde ¿hay alguna esperanza para olvidar, para disculpar?, yo lo he pasado muchas veces, he tenido que aguantarme, mucho insultos, broma de mal gusto en fin, tanto pero he aguantado, yo no creo que sea tan débil como algunos piensan, es más puedo afirmar que he sido una persona fuerte, he aguantado, he sufrido, he llorado, pero me he vuelto a levantar una y otra vez, me cuesta bastante, ya que mi vida no ha cambiado mucho, pero sigo adelante, por eso hablo tanto de mis alas, me han acompañado desde mi niñez primero eran blancas, luego se tornaron grises, y ahora están de un color azul, han cambiado, pueden volar, yo puedo sonreír, no tengo porque aparantar nada, ni desmerecer lo que soy y en lo que he cambiado, en lo que mi vida se ha transformado, no ha sido todo de colores, pero ahora sí veo luz afuera del túnel, ya no veo tanta oscuridad, he aprendido a acercarme a los demás, pero eso me preocupa, me he acercado y he fallado, pero no por eso, debo entristecerme, debo continuar mi camino y aquellos que sí me valoran que continuen a mi lado, esas palabras no cortan profundo, porque cada vez que alguien o algo me hace caer vuelvo a renacer como un fénix triunfante y mis alas vuelven a alzarse sin miedo a sufrir una y otra vez, sin miedo a poder volver a caer, porque yo puedo volar, puedo ser una persona con defectos y virtudes, que puede aceptarse y ser aceptada, yo sé que aún tengo falencias, que aún hay cosas que me afectan, pero eso es por mi historia, entiendan por favor, yo no quiero depender de nadie, ni quiero quedarme atrás, yo he sufrido como tantos, y tengo derecho de a poco a salir adelante, porque un ángel sin caerse no es ángel, todos pasamos por etapas, alegría, sufrimiento, frustración, todo en conjunto a medida que vamos creciendo en espíritu nuestras alas van creciendo con nosotros y van tornándose de colores, mis letras no serán negras, la imagen de esta entrada no será oscura, no permitiré que las palabras les tome la importancia para estar triste o para ver sólo oscuridad, quiero seguir adelante, cumplir mis metas, ya terminé mis estudios ahora falta entrar al campo laboral, me queda tanto por recorrer, tengo aprovechar de mirar hacia adelante y lo demás sólo tenerlo como un recuerdo que no marchitará mis alas, yo he aprendido de mis errores, de mis caídas, me han servido para darme cuenta de muchas cosas, me han servido para ser un ser más sensible, y estar más alerta, agradezco haberme caído tantas veces y haberme podido levantar, y como diría una canción de Lacrimosa "las experiencias me hicieron más fuerte, no todo dolor daña profundamente...".

3 comentarios:
El texto realmente me movilizó muchos sentimientos...por un lado, te comprendo cuando decís lo dificil que es entender para algunas personas que algunos no seamos todo lo sociables o alegres que la sociedad desea... es que veces es más facil critiar o encasillar a las personas en estereotipos que tratar de comprenderla. Por otro lado, es interesante la frase de Lacrimosa, aunque pienso que la mayoría de las veces el dolor causa algún daño, ya que esa es su naturaleza y si lo sentimos es porque algún efecto está causando en nosotros; aunque eso no significa que debamos quedarnos en el sufrimiento: tarde o temprano nace una nueva esperanza -o al menos una ilusión- que nos da el oxígeno suficiente para seguir.
Besos y continúa escribiendo de esta manrea ^_^
Ola! Somos Lefer, una miniempresa que se especializa en bisoutería y artesanías... si buscas accesorios entretenidos y baratos no dudes en visitar nuestro blog...
saludos y que tengas un lindo día!
suerte
Dicen que lo que no mata, te fortalece...
Me parece maravilloso que tengas la fuerza y la entereza de una guerrera, de alguien que se para frente a la vida y no se deja vencer, que no se sienta en la acera esperando que la vida haga pase de cualquier manera, una mujer que no se encierra en si misma, tras las cortinas, bajo las frazadas, simplemente esperando que algún dia llegue la muerte, escondida del mundo, recluida en la sombra.
La vida no es fácil, está llena de malos momentos, llena de tristezas, de derrotas, sufrimiento hay para todos y para todas las épocas de mustras vidas, y claro, sufrir está bien, tenemos el derecho de sufrir, es natural, lo que no tenemos es el derecho a dejarnos vencer, no tenemos derecho a dejar de pelear, lo que tenemos es el deber de salir adelante, de crecer, de tomar acción, de moldear nuestro entorno a nuestras necesidades, adecuarnos a él y adecuarlo a nosotros. Eso es lo que vale, no dejar de luchar, no dejar de buscar la felicidad, el goce de la vida.
Los cobardes viven en la sombra, los valientes soportan los duros rayos del sol.
Publicar un comentario