
Sintiendo que se caen mis lágrimas, sintiendo que aún puedo llorar, sintiendo ese abrazo cariñoso, sintiendo que puedo ser, sintiendo como ese árbol es arrancado de su hogar de origen, sintiendo como caen sus ramas en el jardín, sintiendo que la vida tiene que seguir, sintiendo que todos tenemos derechos a sufrir, sintiendo que no siempre la vida es azul, sintiendo que puedo caer, sintiendo que no necesitan regañarme para que pueda levantarme, sintiendo que mis pensamientos tristes me envuelven pero que no me envelezan, sintiendo que tengo miedo, angustia y frío, que mi corazón se entristece con estos pasos míos, sitiendo que puedo dejarme seducir por las bondades de este mundo, que puedo recuperar esas alas caídas, sintiendo que soy como ustedes, sintiendo que no debo sentirme inferior o superior a otras personas, sintiendo que yo también tengo algo que puede maravillar al que me desee apreciar, sintiendo que no debo esperar que me puedan mirar, sintiendo que soy como aquellos que quieren y pueden volar, sintiendo que me puedo esconder, sintiendo que puedo salir al encuentro de mi esencia, sintiendo que todos tenemos ese algo que nos une y que no nos hace inferior o superior a los demás, sintiendo que puedo sufrir, sintiendo que puedo reír, sintiendo que puedo gritar, sintiendo que puedo callar, sintiendo que podemos saltarnos los parámetros de nuestra sociedad y mirar nuestros rostros, abrazando al que no nos agrada, dejar esas miradas de incongruencia a lo que nos parece "extraño", sintiendo que podemos olvidar nuestros conceptos a veces equivocados sobre lo que es ser burdo, feo, bello, aburrido, callado, alegre, tantos conceptos que podemos cambiar, sintiendo que podemos dejar de catalogarnos de alguna forma, sintiendo que podemos dejar de pensar en lo físico, y dejar de pensar en que todo entra por los ojos, sintiendo que podemos brillar como cualquier otro, sintiendo que nadie es feo, nadie es bonito, nadie es extrovertido o introvertido, que todos tenemos cada cosa que podemos mostrar, pero que no necesariamente los demás pueden catalagar, sintiendo que podemos volar, sintiendo que podemos cantar sin temor a los demás, sintiendo que nuestra máscara no siempre puede estar alegre ni que siempre debe acatar lo que dicen los demás, sintiendo la protección de los demás, sintiendo que suelto las mariposas enclaustradas en mi pecho y que las puedo dejar volar en libertad, y que sí hay una segunda oportunidad...

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